27 jul 2010

Tomemos la palabra de alguien que en su momento supo...

"En tanto nuestros compatriotas no adquieran los talentos y las virtudes políticas que distinguen a nuestros hermanos del Norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina. Desgraciadamente, estas cualidades parecen estar muy distantes de nosotros, en el grado que se requiere; y, por el contrario, estamos dominados de los vicios que se contraen bajo la dirección de una nación como la española, que solo ha sobresalido en fiereza, ambición, venganza y codicia." Simón Bolivar (1815).

Si, la misma persona de la cual se llena la boca el actual presidente venezolano y que utiliza su figura para enarbolar la cultura latinoamericana y desprestigiar todo lo relativo a Estados Unidos de Norteamérica y cualquier otro enlace anglosajón.
Bajo ese pensamiento expresado por Bolivar fueron cultivadas mentes tan distinguidas como Alberdi y Sarmiento, cuya idea del progreso, tan clara y firme, nos daba el pie para lograr constituir una gran Nación. Ferrocarriles, inmigración, educación inglesa, factores imprescindibles en el camino del progreso. Nuestra Constitución Nacional, afortunadamente nacida en el amparo de estas ideas, se mostró como un adelanto al resto de las constituciones latinoamericanas, la mayoría de las cuales solo les mantendría tecnológica y financieramente estancadas, haciendo de la pobreza el punto de referencia de cada una de ellas.
Se ha puesto de moda buscar enemigos donde realmente deberiamos buscar referentes. No caigamos en la desgraciada desdicha de muchos que hoy nos lideran.

Bases

24 ene 2010

El respeto nos da respeto. La intolerancia nos lo quita.

Antes que nada, me gustaría comenzar con una cita:

"La Constitución da, en efecto, el medio sencillo de encontrar siempre un hombre competente para poner al frente de la Confederación. Ese medio no consiste únicamente en elegirle libremente, aunque esa libertad sea el primer resorte de una buena elección; consiste mayormente en que una vez elegido, sea quien fuera el agraciado a quien el voto del país coloque en la silla difícil de la presidencia, se le debe respetar con la obstinación ciega de la honradez, no como hombre, sino como a la persona pública del Presidente de la Nación. No hay pretexto que disculpe una inconsecuencia del país a los ojos de la probidad política. Cuanto menos digno de su puesto (no interviniendo crimen), mayor será el realce que tenga el respeto del país al jefe de su elección, como más noble es el padre que ama al hijo defectuoso, como es más hidalgo el hijo que no discute el mérito personal de su padre para pagarle el tributo del respeto.
Respetad de este modo al Presidente que una vez lo sea por vuestra elección, y con eso sólo seréis fuertes e invencibles contra todas las resistencias a la organización nacional; porque el respeto al Presidente no es más que el respeto a la Constitución, en virtud de la cual ha sido electo: es el respeto a la disciplina y a la subordinación, que, en lo político como en lo militar, son la llave de la fuerza y de la victoria.
El respeto a la autoridad, sobre todo, es el respeto del país a sus propios actos, a su propio compromiso, a su propia dignidad.
Una simple cosa distingue a la ciudad de Londres de una soldería en La Pampa, y es el respeto que la primera tiene a su gobierno, y el desprecio cínico que la horda tiene por su jefe.
Esto es lo que no comprende América, que ha vivido cuarenta años sin salir de su revolución contra España; yeso sólo la hace objeto del desprecio del mundo, que la ve sumida en revoluciones vilipendiosas y verdaderamente salvajes.
Mientras que haya hombres que hagan título de vanidad de llamarse hombres de revolución; en tanto que se conserve estúpidamente la creencia, que fue cierta en 1810, de que la sana política y la revolución son cosas equivalentes; en tanto que haya publicistas que se precien de saber voltear ministros a cañonazos; mientras se crea sinceramente que un conspirador es menos despreciable que un ladrón, pierde la América española toda la esperanza a merecer el respeto del mundo.
"

Largo pero valioso, esa cita a "Las bases" de Alberdi dice mucho, a mi entender. Aplicándolo hoy a nuestra situación nos hace responsables de nuestra elección como primer punto. Eleva la figura del Presidente a un rango merecido, al de nuestro representante, elegido por todos nosotros. Últimamente escucho muchos comentarios y opiniones sobre la destitución compulsiva o la renuncia voluntaria del actual Presidente sería lo que mejor le podría pasar al país. Pienso lo contrario. Nuestra Nación es, dentro de todo, jóven. Debemos aprender muchas cosas. Tenemos el ejemplo de los Estados Unidos. En su historia jamás fue destituído un Presidente. Hay casos en su historia como Kennedy o Nixon, pero no fue la voluntad popular la que marcó la historia de esos Presidentes. El respeto hacia todos ellos se prolonga aún después de su mandato. Ni mencionar que jamás hubo una interrupción constitucional. ¿Por qué? Porque el pueblo norteamericano ama sus instituciones, ama su patria y plasma ese amor respetando a sus instituciones. Nosotros generalmente creemos que amar a la patria es ser intolerante y desestabilizador. Uno puede criticar vehementemente la política internacional de Estados Unidos, soy uno de ellos, pero también reconozco muchas virtudes en ellos.
De aqui surge una cuestión, ¿hasta cuando se debe respetar a un Presidente? Todo tiene su límite, la tolerancia también. Para responder acudamos a la Constitución, madre de todas nuestras dudas y sus respuestas. El art. 90 CN nos dice: "El Presidente y vice Presidente duran en sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo". A su vez, el art. 88 CN dice: "En caso de enfermedad, ausencia de la Capital, muerte, renuncia o destitución del Presidente, el Poder Ejecutivo será ejercido por el vice Presidente de la Nación." Aquí menciona la destitución, esto nos lleva al art. 53 CN: "Sólo ella (Cámara de Diputados) ejerce el derecho de acusar ante el Senado al Presidente... en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones; o por crímenes comunes...". El delito en ejercicio de sus funciones y los crímenes comunes son parte del derecho positivo y se los encuentra en el Código Penal. Pero "mal desempeño" es un término vago, que queda al libre arbitrio, en este caso, de los Diputados. Hasta hoy no he leído ninguna opinión autorizada que nos limite su concepto, pero creo no errar demasiado si digo que el "mal desempeño" lo vamos a encontrar en la raiz de nuestra sociedad, de nuestra jóven sociedad. Me parece que la Constitución no erró cuando apostó por un concepto vago, ya que la sociedad de ayer no es la misma que la de hoy, y no será la misma que la del mañana. El "mal desempeño" será el que la ciudadanía toda acuerde y se plasme a través de un Diputado, elegido en representación nacional, de la misma manera que se elige un Presidente. Tenemos las herramientas para elegir y destituir con respeto. No lo echemos a perder, la Constitución es nuestra madre y el respeto hacia ella, sus latidos.

Saludos

15 ene 2010

Maquiavelo, Montesquieu y los Kirchner en medio

Últimamente he estado pensando sobre la manera de llevar adelante la política por parte de los Kirchner y de lo que pensaría Nicolás Maquiavelo al respecto. ¿Qué diría? ¿Qué haría notar? ¿Qué les recomendaría? Sin pretender ser la voz de tan gran estratega político, me gustaría tratar de responder a esas preguntas tratando, a su vez, de minimizar los errores de los que me puedo hacer pasible de cometer.
En primer lugar, he notado que su intención (hablando del matrimonio Kircher durante las presidencias de ambos esposos) fue llevar adelante esa imagen de caudillo provincial plasmado en un poder ejecutivo fuerte. Si bien Maquiavelo no estaba familiarizado con gobiernos democráticos pese a tener gran conocimiento sobre las repúblicas griegas y sus ligas, hubiera hecho notar la pasión de los Kirchner por gobernar aisladamente, buscando llevar adelante la tarea controlando todos los resortes del poder; manejando el poder legislativo de forma discrecional solo para que ampare sus decretos de necesidad y urgencia, el signo mas próximo a la delegación legislativa; controlando el ministerio público fiscal en su totalidad con la simple estrategia de vetar su libertad financiera y al poder judicial, el poder que puede llegar a ser el mas fuerte pero solo si recorre satisfactoriamente un camino para el cual se sintió débil desde el inicio. Con ese espectro de influencias llevaron adelante un mandato y una parte de otro. Pero ese espectro en la actualidad cambió. Sin embargo, su manera de llevar la política, no lo hizo.
El descontento es cada día mayor en todos los sectores sociales y últimamente esta sucediendo algo catastrófico, la Presidenta es ignorada. Directamente con posterioridad a una conferencia en la casa de gobierno o en un acto partidista, donde solo se haya rodeada de gente que no la cuestiona, los medios lo comentan con gracia, resaltando una o dos cosas que dijo y que ya no sorprenden. Ser ignorado es lo que debe evitar cualquier hombre de la política para no quedar neutralizado.
¿A que se debe haber llegado a tal grado de desprecio en el que se castiga con la ignorancia? Sin lugar a dudas, en una Democracia, ser ignorado es un escarmiento perverso que de agravarse terminará con la ruina política de la persona.
Estoy seguro que en este caso Maquiavelo traería a colación la historia de Hércules cuando fue llevado a ser estudiante de Quirón. Quirón era un centauro, es decir, mitad hombre, mitad bestia. Conforme a Maquiavelo hay dos formas de gobernar: por medio de las leyes, propio de los hombres; y por medio de la fuerza, propio de las bestias. Un gobernante completo debe conocer ambas maneras para saber mantener el poder, razón por la cual Hércules fue llevado a ser estudiante de Quirón. También ilustrativamente menciona que un gobernante debe saber ser Zorro y León. El Zorro es hábil y sabe evitar trampas, pero no puede pelear con Leones. El León es fuerte, pero torpe. Nuestro actual gobierno solo esta mostrando una manera de gobernar en la que cada día pierde fuerza, piensen ustedes cual creen que es.
Otro curioso concepto que entreví hace poco fue pensando en el tipo de educación que le está proporcionando el Estado a toda la población. En este aspecto Montesquieu define el tipo de educación que se brinda conforme a cada tipo de gobierno. En las Monarquías se brinda la educación basada en el honor por la familia, por la patria y por el Rey; en las Repúblicas se basa en la virtud política o amor por las instituciones con el fin de sostener los gobiernos democráticos y, finalmente, en los Estados despóticos se basa en abatir todo sentimiento honorífico, a fin de crear conductas serviles. El escribir esta nota me trajo este pensamiento de una menta tan lúcida como era la del Barón de la Brède o deMontesquieu. Encontré una conexión, adivinen cual.

Saludos,
Al aguardo de sus comentarios.

12 ene 2010

Maradona no convoca a Cavenaghi y... ¿Cobos convoca al Congreso?

En los últimos días hemos escuchado que el Vicepresidente de la Nación y Presidente del Senado Julio Cobos, "Convocó al Congreso"... ¿Que hay de cierto en esto? ¿Puede el Vicepresidente de la Nación convocar al Congreso?... Para empezar, hagámoslo desde el principio. Todo nació con el conflicto entre el Banco Central (ya hablaremos detalladamente de su rol en otra nota) y el Poder Ejecutivo, el DNU bendito (mencionado en la nota anterior) y el papel que cumple el Congreso en todo esto. Quizá también es bueno tener presente que el año que viene son las elecciones para Presidente de la Nación y eso a veces explica rápidamente el actuar de muchos de nuestros representantes.
Tal como dispone la ley, hasta el 1 de Marzo el Congreso se encuentra en receso (art. 64 CN) y solo puede ser convocaco por el Presidente de la Nación para sesiones extraordinarias. Remarquemos "Presidente de la Nación", o sea, Cristina Fernandez de Kirchner.
Conforme lo hablamos en la nota pasada, el art. 99 inc. 3 (CN) regula sobre los DNU. Una vez confeccionado, el Jefe de Gabinete debe personalmente y dentro de diez días someter tal DNU a consideración de la Comisión Bicameral Permanente.
Como dijimos antes, en estos momentos el Congreso se encuentra el receso. ¿Qué sucede entonces? Si analizamos la ley 26.122 que reglamenta a la Comisión Bicameral Permanente, en su art. 6 nos encontramos con que: "Cumple funciones aún durante el receso del Congreso de la Nación", por lo que no es necesario convocarla, de hecho, su nombre es "Permanente". Para complementar agregaremos: “En caso de que el Jefe de Gabinete no remita en el plazo establecido a la Comisión Bicameral Permanente los decretos que reglamenta esta ley, dicha Comisión se abocará de oficio a su tratamiento. Para ello, el plazo de diez días hábiles para dictaminar, se contará a partir del vencimiento del término establecido para la presentación del Jefe de Gabinete.” (art. 18 ley 26.122). Para conocer quienes forman hoy esta comisión (http://www.senado.gov.ar/web/comisiones/intComi.php?nro_comision=105)
Bien, el último escollo sería que pasa ahora si la comisión revisa el DNU y el Congreso está en receso. A mi entender, lo único que quedaría es que el Presidente de la Nación convoque al Congreso a sesiones extraordinarias (art. 64 CN). Esto tiene sentido, ya que estamos hablando de que un DNU trata temas urgentes y extraordinarios. ¿Qué sucedió con estos DNU? (incluyo el DNU que creó el Fondo del Bicentenario). La justicia, en este caso la Jueza María José Sarmiento: "Sarmiento afirmó que el DNU no es válido porque el Poder Ejecutivo podía esperar a que el Congreso llamara a sesiones extraordinarias para tratar el "Fondo del Bicentenario". Y, en un par de párrafos redactados con cierta ironía, aduce que ese decreto de necesidad y urgencia no era ni urgente ni necesario. Según ella, de los "considerandos" del escrito se deduce "que de no llevarse a cabo las acciones política económicas allí dispuestas, se podrían constituir en un factor crucial que dificultaría el crecimiento de importantes sectores económicos en el mediano y largo plazo, de lo que cabe deducir que los efectos no son en lo inmediato". La expresión "mediano y largo plazo" está subrayada, seguida de una anotación de la magistrada: "El subrayado pertenece a quien suscribe". (http://www.clarin.com/diario/2010/01/09/elpais/p-02116487.htm). Posteriormente la misma jueza hizo lugar a un amparo presentado por los abogados del Lic. Martín Redrado donde dictó otra medida cautelar dejando sin efecto el DNU, restituyéndolo a la presidencia del BCRA.
Todo este tema de los DNU ya había sido tratado en la nota anterior. Ahora lo que refiere al título de la nota. ¿Cobos puede reunir legisladores durante el receso? Evidentemente no. A mi parecer, solo cabe aplicar el art. 64. ¿Qué esta haciendo Cobos? Política. ¿Para qué? 2011. Quiero dejar esto en claro. Cobos no esta convocando al Congreso a sesionar. Conforme a las palabras del Vice Presidente: "La decisión que tomamos es convocar a labor parlamentaria, es de presidentes de bloque previo a la reunión de comisión" (Comisión Bicameral Permanente).


En el pais del revés, el presidente utiliza DNU cuando no hay necesidad y urgencia, el vicepresidente convoca a labor parlamentaria en receso y... Maradona no convoca a Cavenaghi...

Saludos,
Aguardo Comentarios

8 ene 2010

¿Circo accidental o circo creado?

Buenos días a todos, el motivo de este blog es debatir la gran diferencia que existe hoy entre la teoria y la práctica correspondiente a nuestras instituciones. Una situación que no es nueva, para nada, sino que ya se hizo costumbre en nuestra historia. Yo me pregunto, ¿hasta cuando? ¿qué mas tiene que pasar para que nos demos cuenta que estamos viviendo en un circo? ¿Es propio de nuestra actual presidenta? En mi forma de ver las cosas, no lo es, pero que nuestra actual presidenta tiene menos tacto para violar la Constitución que sus antecesores no tengo ninguna duda.

La finalidad de este blog no es criticar exclusivamente a la Presidenta, sino como lo mencioné antes, comentar sobre nuestras instituciones, sobre lo que nuestras leyes prescriben y lo que se practica realmente. De todos modos, el hecho que me llevó a empezar a escribir estas palabras fue cuando en el día de ayer la Presidenta, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia, desafectó de su cargo al Licenciado Martín Redrado, Presidente del Banco Central (BCRA). Desde el principio, en mi opinión personal, descalifico totalmente los DNU cuando no son utilizados conforme el art. 99 inc. 3 (CN). No voy a caer en el error decir que son una delegación legislativa al Poder Ejecutivo (expresamente prohibida en el art. 76 CN), mas que nada porque nunca existió una delegación por parte del Congreso. Pero en este caso preciso, ¿Qué es? Sin duda un híbrido totalmente nulo, de nulidad absoluta. ¿Por qué? El art. 99 inc. 3 dispone: "El Poder Ejecutivo no podrá en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable emitir disposiciones de caracter legislativo. Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución..." ¿Acaso el Lic. Redrado había logrado hacer imposible los trámites ordinarios? Para conocer cuales son los trámites ordinarios a los que la CN esta haciendo referencia debemos acudir a analizar La Carta Orgánica del Banco Central (ley 24.144). La misma establece en su art. 9 párr. 2: "La remoción de los miembros del directorio será decretada (no habla de DNU) por el Poder Ejecutivo Nacional cuando mediare mala conducta o incumplimiento de los deberes de funcionario público, debiéndose contar para ello con el previo consejo de una comisión del Honorable Congreso de la Nación compuesto por el presidente del Senado (Cobos), y los presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Economía; y Presupuesto y Hacienda y Finanzas de la Cámara de Diputados". Aqui se plantea un interrogante interesante, ¿que debemos entender por "consejo de una comisión"? ¿Es vinculante o un mero consejo? Cualquiera sea la respuesta el hecho es uno solo, tal consejo no existió, se optó por inclinarse a un infame DNU el cual lo único que logra es continuar con la agonía de nuestras bien constituidas pero mal administradas instituciones.

¿Este circo es accidental? ¿O fue creado por nosotros?
Al menos yo, me inclino por la segunda opción.

Escucho comentarios,
Saludos.